
En abril bauticé a toda esa ingente masa de cristales que hay en el litoral de Barcelona como el Death Sky Line (o Sky line de la muerte). La acepción en inglés no es correcta y nuestra amiga Rachel Trew me informó en su momento de la más correcta que es DEADLY SKYLINE. Esperaba no tener que utilizar en mucho tiempo esta acepción, pero hoy la mamá de Jordi, otro Puput del C.E.I.P. Fluvià, me ha informado que había un pajarillo muerto junto a un cristal cerca del centro comercial Diagonal Mar. Me he acercado al lugar y me he encontrado a una inexperta curruca carrasqueña (Sylvia cantillans) que se había estampado junto a una vidriera cercana a las escaleras automáticas. Otra muerte más de un migrante que topa con esta inmensa masa de vidrios del litoral. Recordar en su momento que ya a últimos de abril hablamos de la muerte de un par de codornices (Coturnix coturnix) -ver comentario en ese mes- y de otras aves que no detectan la presencia de cristales.
A este respecto, cabe hacer especial mención a los vidrios que hay en el Parc Central de Poble Nou, jardín diseñado por el famoso arquitecto Nouvel. Este parque se inauguró, según se dijo, con criterios sostenibles y ecológicos. Pero el famoso arquitecto se olvidó que al diseñar arcos con vidrios debía haber pensado que los pájaros podrían querer entrar al Parc por esas grandes aberturas en vez de sobrevolar los muros. Resultado?. Una trampa mortal para pajarillos que se estampan contra los cristales... ¿Costaría mucho que alguien pusiera alguna imagen disuasoria para que al menos las aves se dieran cuenta que allí hay un cristal?....

