AVES - OCELLS - BIRDS - OISEAUX DEL PARC DE DIAGONAL MAR

El presente Blog pretende recoger las novedades ornitológicas que se produzcan en el Parc de Diagonal Mar de Barcelona. Desde su inauguración, en el 2002 hasta el 2016 se han detectado un mínimo de 153 especies de aves. Toda esta información, hasta el momento, se ha ido recopilando en los informes "Parc de Diagonal Mar. Memoria de Fauna". El más actual de estos informes se puede descargar directamente desde este blog. Está abierto a la participación de todos aquellos que quieran aportar citas.Las imágenes de este blog pertenecen a sus propietarios y no pueden ser utilizadas sin consentimiento expreso de los mismos.

jueves, 6 de noviembre de 2014

ESPECIES HABITUALES PERO NO RESIDENTES

Una de las características del parc de Diagonal Mar, es que se pueden  observar frecuentemente algunas especies que no residen en él, pero que lo visitan habitualmente. Éstos son los casos del gorrión molinero (Passer montanus) y del herrerillo capuchino (Parus cristatus). Se suelen observar, pero son aves que entran en él, básicamente por motivos tróficos, proviniendo de zonas cercanas, quizás algo más urbanas
El caso del gorrión es más bien peculiar. Parece provenir de la zona cercana más al norte, donde aún quedan descampados y naves industriales. Localicé incluso hace años un nido en una farola cercana a la C/ Pujades, en un espacio sin urbanizar. Cuando esté fue edificado, el gorrión marchó... Se trata de una especie que parece mantener algunas parejas dispersas en toda la franja litoral, desde el Zoo, hasta la desembocadura del Besòs. Hace algunos años se veía en el espigón de la Marbella, pero también de allí ha marchado.
En cuanto al herrerillo capuchino observado en el parc, parece provenir de las zonas cercanas con pinos de la Avinguda Diagonal. Se trata ésta de una especie que en los últimos 20 años ha mostrado un cotinuo aumento en barrios como el de Diagonal Mar, Besòs y Sant Martí de Provençals. De hecho, hoy día, en cualquier pequeña agrupación de pinos, puede encontrarse reproduciéndose. O incluso, como me apuntaba nuestro amigo Paco Pellejero, en el Besòs, cría en agujeros de un árbol exótico, la sófora.